Accesibilidad en el campo editorial: un terreno para la exploración

Néstor Bermúdez28 de febrero de 2026
Accesibilidad en el campo editorial: un terreno para la exploración

La accesibilidad como parte de los procesos de creación y circulación de productos y eventos en el campo de la cultura está cada vez más presente, ya sea por iniciativas públicas o privadas. El campo editorial en Uruguay, como espacio de circulación cultural, histórico y actualmente activo, no es la excepción. Es por ello que estamos en un momento clave para el desarrollo de la accesibilidad en los procesos de producción de libros, con un enfoque innovador y humano.

El 17 de abril del 2019, la Unión Europea (UE) aprueba la directiva 2019/882, conocida como la Ley Europea de Accesibilidad (EAA, en inglés). Esta directiva entró en vigor el año pasado y, entre otras cosas, regula que los libros producidos por editoriales europeas y aquellos que se vendan en territorio de la UE deban tener una versión electrónica accesible que cumpla con estándares de calidad para su disfrute.

Si bien la aprobación de esta directiva es reciente y los estados europeos de la UE tendrán tiempo para ir implementando estas medidas, lo cierto es que será cuestión de tiempo de que el campo editorial se adapte y busque soluciones para seguir produciendo y circulando libros de todos los géneros. En ese sentido, Uruguay tiene la chance de insertarse en el campo editorial accesible a partir de un enfoque teórico, metodológico y ético innovador, proactivo, con perspectiva en derechos humanos y centrado en los usuarios.

En la actualidad, las herramientas de accesibilidad que circulan en el ámbito son el uso de lectores de pantalla en formatos .epub, los archivos .pdf con reconocimiento óptico de caracteres (OCR, en inglés), adaptaciones tomando algunos aspectos de la lectura fácil (simplificación de oraciones, tanto en sentido como en palabras; uso de glosarios para palabras complejas, etc.), entre otras herramientas. Sin embargo, en el proceso de trabajar en estas herramientas, se tiende a efectuarlas sin validación o participación de personas usuarias, sin pensar en el producto final, ni su usabilidad.

En ese sentido, si bien hay iniciativas en curso para implementar herramientas de accesibilidad en libros electrónicos, como el caso de Ceibal, aún queda mucho camino por recorrer en este campo. En esa línea, es necesario explorar alternativas para que la accesibilidad en el campo editorial no quede relegada al formato electrónico, logrando una integración efectiva entre la experiencia de lectura y las herramientas de accesibilidad necesarias para comprender y disfrutar de la lectura. Para ello, la formación específica en edición en general, y en edición accesible en particular, el trabajo interdisciplinar y la validación con personas usuarias se vuelven aspectos indispensables en la producción y circulación de libros accesibles.

Finalmente, a mediano y largo plazo, parece necesario incorporar la accesibilidad en la cadena de producción editorial, desde el proceso de edición de un libro, pasando por la producción gráfica hasta la comercialización y circulación de la obra. Para ello, un editor con conocimientos de accesibilidad, con un enfoque proactivo, centrado en usuarios y con una perspectiva en derechos humanos.

En Sintagma, estamos observamos atentamente el campo editorial uruguayo en aras de incorporar la accesibilidad en el proceso de producción editorial, principalmente, en el campo editorial independiente, que permite una mayor flexibilidad, creatividad y entrada a mercados especializados.